jueves, 12 de mayo de 2016

Polución nocturna



Estrategia de mercado

A mediados de los convulsionados años ´70, mi padre y un inversionista sellaron una sociedad y ampliaron la quebrada carpintería del abuelo. El tipo no me caía bien, era raro y se jactaba de tener “contactos arriba”. Comenzaron a fabricar ataúdes. Acordaron un compromiso comercial con una mutual y una casa de servicio de velatorios y sepelios. Al poco tiempo y gracias al visionario socio, tuvieron como aliado “involuntario” al gobierno que participaba en llenar los cajones y cerraba el círculo del prospero negocio.





Declaración jurada

-¡Te amo…lo juro!


Síndrome del dinosaurio resucitado

…y cuando despertaron, dos mil años después, el crucificado todavía estaba ahí.


Descuido

Todavía no entiendo por qué la inquisición dejó libre a mi suegra.


S.O.S.
Destapé una Coca Cola para mi sobrino y leí en el interior de la tapita que decía: “Déjennos participar…” Debió ser uno de esos duendes proletarios, prisioneros en las botellas no retornables.


domingo, 17 de abril de 2016

Sexo mandamiento


Nuestra familia es numerosa, pobre y numerosa. Convivíamos en una humilde casa de campo en los arrabales del pueblo, con algún que otro agregado de procedencia incierta.

Tengo dos tíos gemelos que ya no viven con nosotros por una razón que tomó estado público. Yo era un pibe y no supe interpretar el episodio hasta adulto. Ambos casados en primeras nupcias. Perca, trabajador y dedicado. Tito, vago y trasnochador.
Abuela Geroma, puso el cuerpo a doce partos naturales. Siempre sabia e irónica, llegó un día con la novedad que una de mis tías había quedado preñada. A su debido tiempo biológico, nació mi primo, luego bautizado: Santo.

Bien amamantado por tetas generosas, se crió saludable y de cachetes rosados, como los demás. Para los que caminaban, pan casero y mate cocido, servidos en la mesa comunitaria del patio de mi infancia. Con ropa heredada de los que iban pegando el estirón y a corretear entre los girasoles. La vida era alegría.
Aquel mediodía de domingo, con familia a pleno y fideos caseros, fue que Santito se atrevió a balbucear su primera palabra. Gateó hasta donde se encontraba sentado su tío, el picaflor. Le estiró los bracitos y lo llamó:
-¡Papá...!

Su vocecita sonó como un trueno con cielo despejado y atragantó el almuerzo. Apenas recuperados del pasmo, todos creyeron en la intuición de la criatura. Nadie aceptó la explicación indolente de la adúltera, quién afirmaba no poder distinguirlos con la precisión esperable, en medio de la oscuridad. Mucho menos, admitieron el vacilar del traidor. Ese día imposible para nuestra dignidad católica, el clan, comenzó a dispersarse y la mujer, aprendió a reconocer a su esposo en los tribunales de familia.

miércoles, 24 de febrero de 2016




Culo ario





Soberbia
El joyero de la otra cuadra, ahora se hace llamar “el señor de los anillos”


Ajedrez
Comenzó la partida entre los carpinteros. Rápidamente, hicieron tablas.


Apoliyo eternum
La muerte es eso, una interminable siesta. Sin ladrido de perros ni ruido de colectivos ni bulla de pibes jugando a la pelota en tu oído. Es un instante eterno, donde nadie te despierta con mate ni para decirte que perdimos ni que llueve con todo. Lo único esperanzador es sumergirse en el sueño, pero quién sabe, no conozco a nadie que haya vuelto para contarlo y eso que volver siempre seduce.

Pié izquierdo

Para evitar cualquier trauma, opté por no tener una primera novia. Comencé por la segunda, con suficiente experiencia del fracaso anterior. Esta fulana, sin darme oportunidad alguna, también me dejó plantado.

Cultura
Hablan idiomas diferentes, un choque de lenguas extrañas e incomprensibles que, a pesar de todo, algunos se empeñan en llamar beso.

Julio Cortázar, vendría a ser algo así como el “Cronopio del pueblo…”



jueves, 17 de diciembre de 2015

Chatarra espacial

Mi barrio de clase media
Frente a casa vive una señora mayor con su hijo. Él es matón del sindicato metalúrgico. Al lado, vive un sicario con su moto de alta cilindrada sin patente. Al otro lado un represor de la ESMA. En la casa fastuosa de la otra cuadra, vive un empresario traficante de drogas y más acá, por la misma vereda, un policía exonerado de la bonaerense. En la esquina, en la planta alta, una partera entregadora de la ex Casa Cuna vive con su marido, buchón de la Federal. Hace poco se mudó a ese chalet con jardín y pileta, una familia de aspecto normal quienes fueron integrantes de la triple A, según se comenta, justo al lado del carnicero, asesino serial liberado por buen comportamiento. El cura que vive cruzando, en la cortada, es cliente de la carnicería. Allí, todos saben que manosea a los pibitos del colegio privado donde da clases de catequesis. Sin embargo al que miran raro es a mí, porque tengo el pelo largo y visto ropa colorinche. 


Pecado original
Debido a serios inconvenientes con la importación, estamos ofreciendo pecados alternativos.

Literal mente
Le pidió la mano de la novia al futuro suegro, que era un tipo de tomar todo al pié de la letra. Al menos, tuvo un dedo donde colocar el anillo de bodas.

Quejoso
-Un lugar seguro y estable, ese, es la luna. -¡Allí, todavía está la huella de Neil Armstrong!

Business are business 
En Universal Studios cobran 30 dólares por tomarse una foto con el hombre invisible.


sábado, 14 de noviembre de 2015


Espíritu alerta






Hospital Centenario, sala 11
Recién vengo del médico (galeno, matasanos, traficante de órganos). Me atendió después de esperar tres horas y media, sentado en un banco de 1945 que decía borroso “Perón Cumple”. Me indicó sacar la lengua un par de veces, me clavó los dedos filosos en el vientre, me auscultó la espalda y me dijo que respirara hondo y tosiera, también me golpeó un poco con los nudillos. –Estamos, me dijo cortante y no entendí ¿que estamos qué? En un momento pensé que el médico había faltado y éste era un extra o un actor de reparto que puso el sindicato UPCN. –Ya, vístase. Y estaba vestido al toque, bueno, me puse la camisa hawaiana. Se ubicó en su escritorio y empezó a prohibirme vivir. El tabaco, la trasnoche, el alcohol (sin especificar cosecha ni graduación), los dulces, el sedentarismo, las frituras, el café, el mate, los bizcochos de grasa y las bolas de fraile, la carne, el pan, el sexo (oral, escrito o porno). Nada de televisión, ni compu, ni radio, ni diario, ni fútbol, ni mala sangre, ni política, ni protesta, ni enojo o colas en cajas de bancos y supermercados. La esperanza de vida la expuso en la receta, decía en jeroglífico: una soga de seis metros. Me aclaró que se consigue en cualquier ferretería, no tiene cobertura por obra social. Y todo por escupir un poco de sangre de vez en cuando.  



Las peores guerras fueron el resultado de traductores falsos.


Ciclo evolutivo incompleto
Nacer, crecer, desarrollarse, divorciarse, morir.

Burócrata
-Disculpe la tardanza, señor Homo Sapiens.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Escalando palabras



Ecosistema
Existe en mi jardín una flor solar. Muere cuando el sol se sumerge en el horizonte y resurge con la primera claridad del alba. Los días nublados o de lluvia, se convierte en rana y espera paciente atrapando libélulas. Confunde a los ojos entre tallos altos y gruesos, hasta que regresa el sol y se evapora al instante tras un chasquido líquido. El perfume, de aromas inconcebibles, lo proporcionan el resto de las plantas, en un gesto vital para no quedar secas de envidia.

No-Cuento
Mientras te poseía, vos, poesía.

Prensa libre.
Lo cierto, lo innegable, lo debidamente corroborado que ofrece éste diario es; el crucigrama, la fecha, los obituarios y el oráculo, en el que cabe con alguna sospecha, el pronóstico del tiempo y el horario de los partidos, que son a confirmar.

Pampa
En el campo argentino, antes del alba, el nuevo día despabila la brisa que acaricia con sus dedos leves las hojas de los eucaliptos. Suenan cascabeles mínimos que despiertan a las abejas y a los pájaros. Los pájaros despiertan a los gallos, los gallos despiertan a los campesinos, los campesinos despiertan a las vacas y a los caballos. El desayuno despierta a los gurises. Cuando la rutina se aboca a sus quehaceres y el sol abrasa de a poquito la mañana, es cuando la brisa regresa a descansar entre las hojas inmóviles de los eucaliptos.



miércoles, 16 de septiembre de 2015

Experimento fallido

1966

-¡Viva Perón, viva Perón, carajo! Corría y gritaba como desquiciado el pibe flaco por la bajada Maipú, en dirección a la Aduana, mientras lo perseguían su perro y tres canas soltando los bofes. Minutos antes, había robado unos caramelos “Media Hora” en un almacén. Su sueño secreto, era ser preso político.




Cadáver
Los resultados de la autopsia que ordenó el gobierno, dicen de manera inequívoca, que está vivo. 

Democracia cristiana
El voto de castidad es universal, secreto y obligatorio.

Aviso al público:
Noche cerrada, por reformas de amaneceres.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Saltando las normas


Solaz

Cuando el cielo está claro y el sol tibio casi horizontal, me da por mirar para arriba. Me tiro al pasto de espalda, con un yuyito de gramilla en la boca y respiro profundo el aire que puedo. Veo como las nubes dibujan surcos de algodón blanco. Me pregunto que estarán por sembrar.



Patrón.
Vamos a defender la propiedad privada hasta la última gota de sangre de nuestros mercenarios.


Mitológicidio griego


Después de años de infructuoso asedio a la ciudad amurallada, los invasores, abandonaron en la playa un tramposo caballo de madera y simularon retirase mar adentro con sus navíos. Los troyanos, que poco entendían sobre equinos, no se interesaron por él ni siquiera estimulados por la curiosidad. Días después, griegos ocultos y troyanos desde los muros, observaron cabalgar por la playa un brioso gigante de madera con destino incierto. Los escribas, desconcertados, fueron conminados al escarnio del relato oficial.

miércoles, 22 de julio de 2015

Soledades para solitarios


Los bares están llenos de gente húmeda, proclives al destiempo y al olvido. Soy del tipo de parroquianos que llega, deja el paraguas o el sombrero en cualquier parte y se desploma en la silla y mientras va cayendo pide un cortado. Cosa que ni falta hace porque el japonés sabe que es lo único que consumo de mi bolsillo. Por distraído, deje parte de mi patrimonio en pulloveres, tacos de billar, perramus, radios portátiles, un amor posible, relojes, anillos de ningún quilate y otras cosas que no recuerdo porque si las recordara, no me las hubiera olvidado. Una vez entré apurado y deje el sombrero en la cabeza de un tipo que se estaba yendo y nunca lo volví a recuperar. Un tipo alto, también era habitué del Bar Saigo que estaba en Corrientes y avenida. Tampoco lo volvieron a ver al miserable. Una tarde nublada, era jueves, tenía que ver a una piba que le venía arrastrando el ala, la polaca. Tenía un metejón estomacal y la invité al cine Sol de Mayo a ver “Un dólar marcado”. Debía declararme porque ya me estaba doliendo y hasta el discurso había preparado. -De esta tarde no pasa, me prometí. Le compre un ramito de gladiolos en el puesto de flores de enfrente. Lo dejé en el mostrador y me fui a jugar al casín. Papi, el japonés, lo puso en un vaso grande de agua porque no había floreros en esa clase de lugares. Los partidos se sucedieron, gané, gané, gané hasta que me tocó perder y me fui a media noche, con los bolsillos contentos y casi intoxicado por el humo del faso. Al otro día llego y lo primero que veo en el mostrador es el ramito de gladiolos marchitos.