martes, 10 de abril de 2018

Flash Fiction II


Evolución genética


Mi primogénita, sacó mis ojos marrones. El del medio, mi dentadura perfecta y el menor, tiene mis manos. Mi indolente esposa, asesorada por el abogado de la familia, la casa, el auto y la pensión del seguro de vida.



Sol de noche

Vamos a dejar caer la tarde así… Que caiga sola, por su propio peso. Frágil, porque llegó la hora del sol desvaneciendo, levitando entre brisas amorosas, como el destino de una hoja seca. Sin apuro y sin pausa, los pájaros a sus ramas y la gente a sus casas. Caminemos, que ya viene arrastrando sus pies de sombras la noche, a tomar el poder de todo, su ejército de estrellas entrenadas, públicas y la luna como estandarte rojizo. Mientras el mundo de los otros se vuelve loco, la muerte toma posesión y se cubre de porquerías acaecidas, Reposemos en este remanso y cumplamos la profecía diaria. Que sea así, todos los días, de todas las tardes de todas las noches… mientras están distraídos destruyéndolo todo.



Cocineros argentinos

Todos los santos días, mamá nos daba de comer sopa de letras. Hasta que una noche de insomnio y juegos con mis hermanitos, la sorprendimos recortándolas de las hojas de un diario viejo. No nos importó, si estaba riquísima.


jueves, 1 de marzo de 2018


 Flash fiction

Efímero

Trepó hasta la cima del acantilado para clamar, y que el viento con su eco lo propague, que la amará mientras viva. Así, cuando insuflaba aire en sus pulmones, fue que cedió el risco.

Es dable suponer que el género humano sea la piel.



Prevención de riesgos
Por el puse las manos en el fuego y descubrí la calidad y la importancia de estos guantes de amianto homologados.

Frivolidad
Frustrada al examinar la obra terminada, la mona Lisa Gherardini exigió a Leonardo que la rehiciera y la beneficiara con algo más de busto y una sonrisa convincente.

Epístola
Apreciado amigo:
Mucho te agradecería el especial favor de aclararme el carácter de la expresión “a joderse” y “no es para tanto” con la que has acompañado tu misiva de condolencias y pésame por la pérdida irreparable de mi adorada esposa.
Abrazo fraterno.

 


 

miércoles, 13 de diciembre de 2017



GOLPEAN LA PUERTA

Eduardo Mancilla
Argentina (1959)


Pregunto quién es. Del otro lado me respondo yo mismo que soy yo mismo. Desde adentro pregunto cómo se si es verdad aunque por la mirilla veo que soy yo. De afuera digo que salí sin que yo mismo me diera cuenta. Desde éste lado respondo que no puede ser, que no me moví de acá, además, de ser yo mismo hubiera salido abrigado. Mi voz me contesta que salí de urgencia por la puerta de atrás para comprar cigarrillos, a lo cual respondo que es una buena excusa y así siguió la conversación sobre cuestiones domésticas, hasta que decidí dejarme hablando solo y seguí hablando solo pero desde adentro para ignorar mi propia insistencia. A veces me pongo pesado y prefiero dejarme afuera aunque haga frío o llueva. La próxima vez que salga sin avisarme voy a tener que llevar un abrigo porque un día de estos voy a pescar un resfrío.

Publicado en el prestigioso blog "El jinete insomne" 16/09/2015

domingo, 3 de diciembre de 2017


Sabiduría popular

En el pueblo de mis abuelos, y perdón por la distancia, había un tipo al que todos conocían, Rogelio Colarte, en paz descanse. Era alto, buenazo y analfabeto. A la escuela solo asistió a levantar paredes, colocar los tirantes del techo y palear el pozo del aljibe. Los domingos al atardecer, en la plaza principal de Victoria, solía dar la vuelta al perro con un indisimulable libro bajo el brazo. Por otra parte, siempre el mismo. Quién sabe… tal vez lo hacía para seducir a las damas o ganarse su atención. Lo apodaban “sobaco instruido”.

viernes, 24 de noviembre de 2017


Los desaforados, escribimos desaforismos…


Todo un año tratando de olvidarte para que Facebook me lo recordara.

 

Desinterés

Le envié un whatsapp perfumado y ni aún así lo abrió.



La depre
Salgo a la calle con el semblante tan malo que el otro día me cago un pájaro en la cabeza y me quedaba bien.


Los tiempos cambian… y no es cuento

El lobo, protegido por el estado al ser una especie en peligro de extinción. El bosque, por ley es parque nacional. Caperucita y el leñador se casaron de apuro y la abuelita, vegeta en un geriátrico público.

 

 

Precepto

Escribí un poema, plante un beso, y tuve dos hijas.

Principio del formulario



viernes, 20 de octubre de 2017

martes, 29 de agosto de 2017




APARICIÓN CON VIDA DE SANTIAGO MALDONADO.




Microrrelatos deshidratados

Sangre de rama

Un abedul me enseño que la naturaleza es savia.


Mal presagio

El cartel de “Bienvenidos”, en el cementerio, lo puso el gobierno.

Síntoma
El lobo, parado frente a la endeble choza de paja, resopló una y otra y otra vez en vano. Desde adentro, uno de los tres cerditos le advirtió: —¡Epoc… tenés Epoc!

Duelo del oeste
Los vi refugiada detrás de las cortinas del ventanal. Estaban inmóviles, uno frente al otro. Desenfundaron. Las pistolas brillaban al reflejo del último rayo de sol del crepúsculo. Se apuntaron cerrando un ojo y dispararon al mismo tiempo. ¡pum..! Ambos cayeron redondos, fulminados. Súbitamente, se levantan como resortes cuando mamá los llamó a tomar la leche.

 

La tregua


Truenan los obuses de uno y otro lado. Vuelan, también de uno y otro lado, pedazos humanos, impregnados de pólvora y barro. Salpica la sangre al mediodía. La metralla, infatigable, vomita fuego cruzado cercenando cuerpos en dos, con proyectiles gruesos como velas de iglesia. Gritos desgarrados de dolor y de ánimo, se confunden. Las tropas de jóvenes avanzan pisando cadáveres propios y enemigos. Ese último estruendo no fue de cañón, fue un relámpago del cielo enojado. Comienza a llover de manera insufrible, por si hiciera falta más pena. Se elevan las banderas blancas, de uno y otro lado, se comunican los generales, burócratas, impolutos, en la comodidad de sus carpas lejanas del frente. Se suspende la batalla hasta que mejore el clima.

domingo, 4 de junio de 2017

Ficción de microrrelatos de Junio.

 

La fuente móvil
Cuatro chorros finos de agua caen desde los bordes al centro después de dibujar una parábola despareja. Dan sobre la estatua indefinida de un niño asexuado. Ocho pibitos de la Villa Banana juegan dentro de ella, algunos desnudos como la efigie de mármol. Son felices. A pesar de la prohibición, se alivian de los 36º centígrados que aplastan la urbe. Los guardianes de recorrida miran para otro lado mientras se secan la transpiración de la frente.

 Hay que escribir microrrelatos, todo lo demás es cuento.


 

Esperanza

He decidido abandonarme, dejarme, huirme, sentirme, sentarme y esperarme.

 

Bodas de bronce
Una pareja sólida, fundidos de la mano. Llevan años inseparables y creo que aún se aman. Bajo éstas circunstancias, se ven perpetuados como monumento, aunque algo oxidados por la intemperie.


Movimientos sociales
Ahí, en la plaza del barrio, pasó algo raro. Fuimos a jugar a la pelota como todas las tardes y… ¡Oh sorpresa! la estatua no estaba. Quedo solo el pedestal y las huellas del general Perón marcadas hasta la parada del colectivo.


Las ciudades del futuro estarán hechas de escombros.


Primerizo
Mirando el horizonte del atardecer ondulado por la arboleda, observé como la tierra paría una luna anaranjada. Su reflejo temblaba en el río. En vez de crecer, se achicaba y rápido. Tornó del naranja al blanquecino con manchas grises en su carita y subía de costado como imitando un globo arrastrado por la brisa. Fue ese, el primer parto natural que me tocó asistir.