lunes, 15 de septiembre de 2014

Micro cuentos  para un micro futuro.


Paseo en familia
El último domingo de cada mes visitaban el lago de las afueras de la ciudad, donde los cadáveres de peces flotaban en sus inmóviles aguas amarillentas. Para los niños,  era un espectáculo único que les ofrecía la naturaleza muerta. Niños que no llegarían a adolescentes. Adolescentes que no llegarían a jóvenes ni jóvenes a adultos. Ancianos solo se veían en museos de curiosidades, prolijamente embalsamados.

Control de natalidad
Los bebes nacían de a tres. Pegados. Instantáneos. Una cabeza comía, la otra pensaba y la otra hablaba. ¿Por qué defecaban los tres juntos? Era un misterio que la ciencia procuraba develar. Los padres no reclamaban, porque todos sabemos que las probetas no hablan.

Hallazgo antropológico
El último de los caníbales del que se tuvo conocimiento, murió de viejo, solo y vegetariano.



sábado, 30 de agosto de 2014

Error humano


Hospital escuela.

-Lo asesiné... Balbuceo acongojado el estudiante de medicina, bisturí en mano, sin razonar que el cadáver ya estaba ejerciendo.



Golpean la puerta
Pregunto quién es. Del otro lado me respondo yo mismo que soy yo mismo. Desde adentro pregunto cómo se si es verdad aunque por la mirilla veo que soy yo. De afuera digo que salí sin que yo mismo me diera cuenta. Desde éste lado respondo que no puede ser, que no me moví de acá, además, de ser yo mismo hubiera salido abrigado. Mi voz me contesta que salí de urgencia por la puerta de atrás para comprar cigarrillos, a lo cual respondo que es una buena excusa y así siguió la conversación sobre cuestiones domésticas, hasta que decidí dejarme hablando solo y seguí hablando solo pero desde adentro para ignorar mi propia insistencia. A veces me pongo pesado y prefiero dejarme afuera aunque haga frío o llueva. La próxima vez que salga sin avisarme voy a tener que llevar un abrigo porque un día de estos voy a pescar un resfrío.


Creíble pero irreal (O viceversa)

 

El aparato de radio es antiguo, por no decir viejo o las dos cosas. Un armatoste a válvulas de madera tallada, con una tela desteñida que tapa los parlantes. Consume tanta electricidad como la tostadora y la plancha juntas. Tal vez más. En invierno, mamá tiene la costumbre de dejarla sobre la mesada, próxima a la hornalla encendida para mantener la pava calentita con la que ceba mates amargos sentada al lado de la cocina mientras escucha las noticias. La voz del informativo, con un balbuceo agobiado, anunciaba que la temperatura era de treinta y cinco grados centígrados cuando a través del ventanal, pese a los vidrios sudados, podíamos ver la escarcha sobre el sembradío del campo y reíamos por sus desaciertos. Hasta que en un momento ocurrió algo impensado, salió detrás del aparato un hombrecito a pura queja:

-Apagan la hornalla o corren la radio de lugar… y regresó por donde vino. Mamá, atónita y temblorosa, la levantó y la dejó al lado de la ventana. Al ratito nomás, una voz cristalina anunciaba que la temperatura había descendido treinta y cinco grados… Pero ya no había risas.





domingo, 17 de agosto de 2014

Viene a cuento…

 

 

Odisea

Antes que el amanecer purificara el día, los galeones habían zarpado a toda vela hacia la tierra de los milagros. Sus tripulantes, pletóricos de ilusión, los observaban desde el puerto.




Siliconas   

 

-Mire, entiendo que usted haya alcanzado la fama en todo el mundo y que esté disponible en la lista de médicos de la obra social pero para el implante mamario he decidido recurrir a otro profesional, lo siento. De todas maneras, gracias por su ofrecimiento, doctor Frankenstein.

-Por nada y la mejor suerte para ti, Igor.

  

Reyes magos

Me dicen que el seis de Enero es el fin del mundo. Macanas, el fin del mundo no existe, son los padres.


La depre

Salgo a la calle con el semblante tan malo que el otro día me cago un pájaro en la cabeza y me quedaba bien.

 

  
Síntomas


-Doctor, cuando la veo, siento que mi corazón va a estallar en ese mismo  instante. La presión sanguínea me acelera el pulso, las piernas no me responden y la vista se me nubla por completo. Eso sin decirle que ayer estuve al borde de un ACV cuando me saludó.
- Por favor doctor, dígame ¿Cuál es su diagnóstico?
-Amigo, usted está clínicamente enamorado.

 

 

 


Televisión interactiva.

Mientras cocinaba, doña Virginia iba y venía mirando de reojo Crónica Tv. Fue cuando lo vio parado en la cornisa, apenas sostenido con sus dedos de un frágil saliente de mampostería. En el momento en que las cámaras  mostraron su cara, lo supo perturbado, convencida que haría lo inevitable. Entonces pensó en un acto heroico, corrió hasta el control remoto y apago el televisor.

 



(Los galeones del dibujo son hijos de la pluma del gran Tomy Müller)

miércoles, 6 de agosto de 2014

Éste modesto blog, donde vuelco mas sensaciones y emociones que literatura, también me sirve para expresar el sentimiento de felicidad que inunda mi espíritu con la aparición de otro nieto, con su recuperación de las garras de la infamia. Ya son ciento catorce (114) de los quinientos (500) que calculan pueden todavía estar en manos de sus apropiadores, negándoles su verdadera identidad. La dictadura cívico militar que ensombreció mi país entre los años 76 y 83 pasó con su ráfaga de violencia y nos dejó una ruina que hasta hoy nos conmueve. Pero acá se hizo y seguirá haciendo justicia y miles de los represores, torturadores y cómplices están presos. Éste hecho toma notoriedad porque se trata del nieto de Estela de Carlotto, que es la presidenta de la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo, (junto a las Madres de Plaza de Mayo y demás organizaciones de derechos humanos) cuya lucha inclaudicable y pacífica hoy tiene su premio. Estoy verdaderamente conmovido por eso quería compartir con uds. ésta satisfacción.

30.000 compañeros detenidos desaparecidos, presente, ahora y siempre.

Eduardo Mancilla.

ESTELA DE CARLOTTO RECUPERA A SU NIETO GUIDO - NIETO 114 - 05-08-14

martes, 29 de julio de 2014

A libro cerrado…


El fallo

El reo, pescador furtivo, sonrió cuando leyeron el veredicto del jurado: ¡Condenado a la orca! Sabiendo que la pena de muerte estaba abolida en ése estado, la mueca de triunfo se transformó en estupor mientras era trasladado al estanque mayor de Mundo Marino.


 


Textos apócrifos:

“Juicio final inducido…”

Al morir, los bomberos van al cielo, no son bienvenidos en el infierno por razones obvias.

 

 

Miedos de comunicación

-Si alguien desea incomunicarse conmigo solo tiene que dejarme un mensaje al que, inmediatamente, no responderé. 

 

Estadísticas

El veinte por ciento de las parejas se casan por amor, el resto, por la iglesia.

 

Pasos

Tiemblo, como quién se ve reflejado en el agua, cuando vienes a mí.

 

Prêt-à-porter

Dispuesto a vivir un amor de locura eligió la ropa adecuada para ir a su encuentro: Una camisa de fuerza.

 

Avon

Alguien me vendió un perfume que garantizaba un impacto de seducción instantáneo hacia las mujeres y era justo lo que estaba necesitando. Para evitar el efecto perecedero de la evaporación o la mezcla con los fluidos de mi sudor implacable, lo bebí sediento por un destino de lujuria. A los ocho días desperté de un coma hepático rodeado de bellas enfermeras, psicólogas y doctoras quienes en junta médica, declararon bajo juramento hipocrático que habían encontrado al tipo más pelotudo del mundo.


 

viernes, 18 de julio de 2014

Damas, caballeros y otras formas de vida.




Opio del pueblo.

No estaba dispuesto a arriar las rojas banderas del pasado pero por ella, soy capaz de todo. Me tomó de la mano y levantó su dedo índice cual estatua venerada de Lenín, señalando el oprobio, la claudicación, la entrega. Afloje mis pasos, arrastré mis pies, resistí.  “No pasarán…” quise gritar a los cuatro vientos pero su capricho fue poderoso. Mire para todos lados, rogando que ningún camarada me estuviera observando y ella, con sus cinco años de nieta bien puestos, me arrastró hacia la puerta del Mc Donald.

 

Toda una vida.

Como está próximo nuestro aniversario, la tome por sorpresa y le regalé un viaje al Caribe. ¡Van a ser quince días inolvidables…! Le dije que me avise ni bien regrese.

 

Un genio

Vivo en una botella de vidrio, adentro y afuera. Alrededor. Hace crash cuando cae y se destruye en mil pedazos, pero al rato se restituye en otra con idéntico sabor y volumen, también el mismo color y el mismo aroma y contenido y el que estaba adentro, afuera y alrededor, o sea, queda como antes, como una imagen de película en reversa o un video clip de secuencias subliminales.

Sucesos cotidianos que, por respirar, en determinado momento etílico cae de mis manos y es cuando no sé si estoy adentro o afuera de ella o su contenido está dentro mío o todo a la vez y el estallido me embriaga de pena y de gotas de sangre en mis manos. Y es así todo el tiempo, un espiral de borbotones fuera de control, de mí control. El espejo no miente, no late, no vibra, no sube ni babea, ni hace fantasma cuando rodea mi penuria. El baño es blanco, el piso es frío en mi espalda y el techo también es blanco y la luz, y mis ojos se cierran y a pesar de todo, sigue ahí, girando rápido como una galaxia acelerada pero ya no me importa porque del suelo no me voy a caer y mañana alguien va a levantar la basura.

 


miércoles, 11 de junio de 2014

Mingitorio o barbarie.

Tara mundial

Mi fanatismo por el fútbol me hizo ver como un tonto, entonces luché contra mí mismo y el resultado fue empate.


Tornado

Después del vendaval la abuela se apresuró a la azotea, la ropa estaba seca.

 

Ladrones aritméticos.
Noticias de último momento: Irrumpen en una casa a punta de pistola, reducen a la familia y se llevan objetos de valor. También se llevan a la familia en una caja de fósforos.

 

Fábula sobre mimetizaciones

Mi abuela Genoveva tenía un cardenal enjaulado. El bicho cantaba feliz en apariencia, nadie le iba a preguntar si lo era o no. Un día la vieja dijo a viva voz que creía en la libertad del vuelo, pensamos que abriría la jaula, pero no, carreteó por el patio de tierra hasta tomar suficiente impulso y salió volando. Ni siquiera movió los brazos, solo los abrió. Pasó por nuestras cabezas a escaza altura y su batón verde la hacía parecerse a un Hércules. En segundos dejamos de verla y eso fue, luego, para siempre. En cuanto al pájaro, dejó de trinar y dijo:
-Entonces ¿Quién queda a cargo del alpiste?

jueves, 29 de mayo de 2014




Cuando todo transcurre como un goteo de canilla mal cerrada.


33 Revoluciones
Los tres habían nacido del mismo vientre materno. Los tres eran observados con famélica indiferencia. Los tres habían sido atravesados por una filosa espada. Los tres chorreaban la misma mansedumbre. Los tres giraban a treinta y tres revoluciones por minuto en el inflamable spiedo.


No soy una persona de dos máscaras, con una me alcanza para entablar ésta amistad.


Juan Domingo. (Titulo para atraer a las masas)
-Te veo el domingo- le prometí a Irene.
El domingo sin fútbol es un día macabro, el peor de la semana, hasta la siesta te traiciona cuando te deja ahí nomás del lunes.
Desde temprano te miente. Normalmente amanece soleado, impávido. Por la tarde te crucifica en la letanía para luego ocultarte en su letargo, dejando para el final lo peor de sí.
Durante su amargo transcurrir no esperes recibir cartas de amor, ni visitas al rescate, ni milagros, ¡eso ni pensarlo! pero si los impuestos, para eso no hay domingos ni feriados, aparecen como ratas entrenadas por debajo de la puerta.
Tengo que ver a Irene como le prometí pero pensándolo bien, mejor no voy, de todas maneras ya le había anticipado, jamás confíes en mí un domingo sin fútbol.

Robin, el invicto
El arquero de nuestro equipo de futbol, tiene una puntería extraordinaria y lo demostró en su primer partido. Ahora purga una condena por asesinato en ocasión de tiro libre penal.

Tango Club

Mientras el negro Juárez tararea con la voz ronca entre el piano y su bandoneón, el tango suena a fritanga en la radio clavada en la pared. Bailamos demasiado apretados, mejilla con mejilla, sin intersticios entre nosotros. Cuando logro evadirme de su aliento fétido, me susurra al oído:
-Cadena perpetua por triple homicidio, ¿y vos?-
-Veinte por corrupción de menores- le digo.
Repentinamente, muere la música y el guardia nos dice:
-Bueno muchachos…, se termino el recreo, cada uno a su celda-