viernes, 23 de agosto de 2019


Short Stories



Divorcio vincular futurista       

Dos androides contrajeron matrimonio como dios manda, vale decir, ante la ley y la Santa Iglesia. Como sus procesadores no soportan la sensación de eternidad decidieron divorciarse al poco tiempo. El ministerio público les tiene reservada la oficina de “Asuntos Electro Domésticos” para dirimir sus diferencias. La iglesia, en cambio, se opone.




 Mañanero

No soy de los que hablan con el espejo, por lo tanto lo que él diga, no me va ni me viene.

                                                                                                 


Crisis económica

Trabajo por mi cuenta, lo que me cuesta horrores dejarme cesante.


.....
El mejor invento chino que perdura en el tiempo, creo, es el siguiente: “Mezclar agua con detergente, revolver su contenido con paciencia oriental. Luego tomar un alambre delgado en forma de círculo, embeber en el líquido, soplar y hacer pompas de Japón…”

lunes, 24 de junio de 2019



La casa olvidada



La casona de calle Maipú y Urquiza, frente a la aduana, tenía puerta de hierro de dos hojas, altas, pesadas, pintadas negro mate con picaporte de bronce  que simulaba una mano en puño. Cortinas blancas de lino con pliegues, para que no se pudiera ver hacia adentro a través de los vidrios. Umbral ancho de mármol y generoso zaguán con cielo raso curvado, algo descascarado. Ese efecto cóncavo tiene nombre pero no recuerdo cuál es. El zaguán era, de hecho, la frontera. Pendía del techo un farol colonial con lámpara de escasa iluminación (A sugerencia interesada de mi tía y su novio). Baldosas de rombos y paredes de mayólica con arabescos y flores azules de ocho pétalos. La puerta que daba al patio era de madera barnizada, también de dos hojas pero de altura normal, con cortinado de fibra traslúcida y un escalón de mármol a nivel del patio grande. De familia numerosa, vivíamos todos juntos, hasta que los casados podían volar y hacer la suya. De la casa, por dentro, no guardo imágenes en absoluto. Ni el patio donde jugaba con mis hermanitos, ni los baños, ni la azotea, tampoco de mi cuarto, ni siquiera el aroma de las plantas. Nada. Sé que tengo negación a pensarlo. En cambio, al zaguán lo vivo como si lo acariciara, con lujo de detalles, porque él murió ahí, de un infarto. Cuando lo vieron en el suelo, entre gritos pavorosos, lo levantaron y lo cargaron en un taxi rumbo a la vieja asistencia pública de Moreno y Rioja, ya sin signos vitales. Lo espere, que se yo por cuánto tiempo. No regreso a casa. En pocos meses, nos mudamos. Demasiado lejos como para seguir esperando.

domingo, 19 de mayo de 2019


Relatos mansitos (Ex salvajes)


Expedientes XY

La invasión era inminente. Las cápsulas atraviesan la galaxia por un atajo cósmico que los dejaría, en un chasquido de tentáculos, a las puertas del planeta azul. Fue cuando interceptaron esa comunicación que alteraría sus macabras intensiones. Esta decía escueta:
—No vengas, mi marido está en casa.                
Detuvieron la invasión, desactivaron los planes y optaron por otra constelación.


El amor perfecto solo existe en los poemas de dos líneas.


Escalera mecánica       

Al morir, las almas de los bomberos van al cielo. No pueden ir al infierno por razones obvias.


Cita en redes

La note tan pálida tan diferente a sus rozagantes fotografías de Instagram, que por ser discreto, no le pregunté si estaba viva o muerta.


El Belgranito Hotel

Nos desnudamos el uno al otro. Con tanta calma, que la pasión demoró una hora en destejerse, y sonó el teléfono a carcajadas.


miércoles, 13 de marzo de 2019

Idus de Marzo



Miniatura

—Créame Capitán Morgan. De nada servirá soltar amarras, levar anclas, desplegar las velas, si antes no rompemos la botella en la que estamos atrapados.




Diplomacia

Esos países colindantes, fueron gobernados por militares, abogados, médicos, ingenieros, y siempre sostuvieron insolubles conflictos de fronteras. Al extremo de llevar el desacuerdo a la lucha armada para dirimir la disputa de límites. Hasta que una vez, hartos de guerras y matanzas, sus habitantes creyeron hallar la solución y postularon, por primera vez en su historia como naciones, a sendos arquitectos como presidentes. Eso fue algunos años antes de la extinción nuclear por diferencias con la medianera.


Armada Nacional


Si señor Almirante. Puse los originales de la licitación pública internacional a disposición de la oficina de contra-inteligencia y verificamos que la Fragata que adquirimos tiene, efectivamente, 400 fósforos.


miércoles, 27 de febrero de 2019


Short histories o Mondongo digital




El hombre urbano

Pésima tarde en la oficina. Salí con la cabeza quemada y el semblante de mierda reflejado por el espejo del ascensor. Regreso a la pensión con la esperanza que el día termine mejor. Me cruzo en la calle con un tipo en silla de ruedas. Tenía las piernas cercenadas a la altura de las rodillas, venía solo y bufando por el esfuerzo. Se lo notaba malhumorado. Razones no le faltarán, imaginé. Las personas que pasaban junto a él oteaban como con lástima y evitaban mirarlo de frente, poniendo su mejor cara de boludos, eso me daba bronca.
—Oiga maestro… ¿Quiere que lo empuje un trecho? El punto lo pensó dos veces y en la segunda creo que se decidió.
—y dale pibe… una cuadrita, así descanso los brazos.
La vereda estaba intransitable, era un inventario de baldosas flojas o rotas, el empedrado de la calle Corrientes lucía más parejo a simple vista. El tipo rezongaba por el maltrato de los sobresaltos y no era mi culpa, hice lo mejor que pude, lo juro...
—Pibe, no dejas un pozo sin esquivar, mejor largame que sigo solo.
—Bueno, chau. Lo salude, con cierto sabor amargo en la boca, y lo solté en la pendiente, casi llegando a la esquina de calle Urquiza. El mal agradecido giró la cabeza como para putearme, perdió el control de la silla y no pudo frenar, el tranvía que pasaba, tampoco pudo.


                                                                                  
Experto

En un descuido, el abuelo Vicente se nos escapó, salió a caminar y no regresó. El pobre padece Alzheimer desde hace unos años. Estoy tan agobiado por el percance que mi perro, que además de callejero es gran observador de la realidad de los humanos, se acercó y me dijo al oído:
—Hagamos carteles con su fotografía, y las pegamos en las columnas y en los árboles del barrio.
                                                                                         

viernes, 15 de febrero de 2019



                                            Hasta siempre amigo, buen viaje.


                                     

domingo, 13 de enero de 2019


Vos del aire


Debí haber pasado página.
Debí dejar atrás el bardo de errores de la edad.
Debí haber oído pronósticos expertos que sugerían hasta ahí nomás pibe.
Debí de haber dejado quieto eso imposible que estalló un sábado, justo un sábado.
Debí haber dejado escurriendo lágrimas que pesaban en los hombros, como yunque. No me sentía bien. Vos y yo, jugando en frecuencias diferentes, en otros colores. Tal vez, en otro momento del viaje podríamos llevarnos, pero hoy no, ni mañana será tiempo para saberlo. Quedamos así. Cada noche, cada día. No, no debí haber dejado que el tiempo hiciera lo suyo. ¿Qué sabe el tiempo? Qué va a saber, nada.




Versículo apócrifo: Tardecita de verano en el Edén

Cuando se desató la tormenta, el señor, estaba ensimismado en sus cosas. Ordenó a dos arcángeles, también ocupados en sus cosas pero de inferior urgencia en la escala celestial, que fueran de inmediato y la aten y eso hicieron. Entonces se detuvo la tormenta, y allí no paso nada. Amén



domingo, 4 de noviembre de 2018


Asuntos domésticos.



Velatorio

Siete murmurando
Seis bebiendo        
Cinco fingiendo         
Cuatro sollozando
Tres injuriando
Dos durmiendo
Uno endureciendo



Propiedades curativas

Mi árbol preferido es el álamo, porque según sople el viento, será la música de su follaje y eso, en los cementerios, es algo digno de apreciar.



La cebra es un caballo con códigos.


El amanecer siempre es la muerte de algo incurable.


Ella dejó de escribir porque se ligo las palabras.


Corte y confesión   

Estaba pensando en vos, te imaginaba ¿viste? Sin demasiado esfuerzo porque me ocurre a cada instante que no estamos juntos. De repente, se me hizo una laguna en la mente, uno de esos vacíos embobados. Un rayo de oscuridad en pleno día de sol. Al ratito regresó, como la luz eléctrica y ahí estábamos los dos, jugando a nadar en tibias aguas genitales.


lunes, 17 de septiembre de 2018



La Venus de Merlo



De pie, estoica como un granadero, capaz de estar así todo el tiempo sin inmutarse. Inmigrante del país hermano y vecino pero más vecino que hermano para la mirada solapada y hostil. Mujer joven de pocas palabras, digna belleza y arrugas respetables. Piel curtida por los vientos salitrosos del norte alto e infinito, donde el agua potable es un milagro sin derecho. Ofrece verdura fresca dispuesta sobre una lona en el piso del pasaje junto a los demás feriantes. Esto sucede frente a la estación del Ferrocarril Sarmiento, donde transita la muchedumbre cada día, aunque podría ser en cualquier otro lugar del segundo cordón del Conurbano Bonaerense que no sea el centro, custodiado por la policía rabiosa. Algún compañero instruido le escribió un cartel de cartulina, con letra gruesa de fibrón que exhibe visible e imperante: Sírvase y abone con el cambio justo ¿o acaso no ve que me faltan los brazos?

martes, 7 de agosto de 2018


GOTEO





Contemplando el brillo blanco en la superficie visible     

Sé lo que es la luna y para qué está donde está. En su oriente oculto, se hospeda la memoria de nuestros antepasados. También sé que ellos están bien alimentados por el silencio. En delicado equilibrio, con el eco de sus recuerdos vivos. Por lo tanto, es imprescindible conservar la distancia que nos separa. Un parpadeo, un leve giro concedido a su eje, al de la luna, y desaparecerían.

lunes, 9 de julio de 2018

FLASH FICTION III



Accidente literario

Blancanieves yacía incólume, pálida y adormilada. Tal vez esperando lo que estaba escrito y eso era el paso del príncipe que resolviese felizmente el dilema, pero que creen, pasó el conde Drácula, quién venía exonerado de otro cuento.
                          
            

Amantes
Entre ellos, todo termino, se casaron.

  
Mi peine y yo
Toda una vida juntos. Yo pierdo el pelo y él los dientes.


Clasismo

Asqueada por la opresión y el exhibicionismo aristocrático, la Cenicienta, solicitó asilo político en el convento de las carmelitas descalzas. Con la plena convicción que el príncipe heredero no se atrevería a tanto.



martes, 10 de abril de 2018

Flash Fiction II


Evolución genética


Mi primogénita, sacó mis ojos marrones. El del medio, mi dentadura perfecta y el menor, tiene mis manos. Mi indolente esposa, asesorada por el abogado de la familia, la casa, el auto y la pensión del seguro de vida.



Sol de noche

Vamos a dejar caer la tarde así… Que caiga sola, por su propio peso. Frágil, porque llegó la hora del sol desvaneciendo, levitando entre brisas amorosas, como el destino de una hoja seca. Sin apuro y sin pausa, los pájaros a sus ramas y la gente a sus casas. Caminemos, que ya viene arrastrando sus pies de sombras la noche, a tomar el poder de todo, su ejército de estrellas entrenadas, públicas y la luna como estandarte rojizo. Mientras el mundo de los otros se vuelve loco, la muerte toma posesión y se cubre de porquerías acaecidas, Reposemos en este remanso y cumplamos la profecía diaria. Que sea así, todos los días, de todas las tardes de todas las noches… mientras están distraídos destruyéndolo todo.



Cocineros argentinos

Todos los santos días, mamá nos daba de comer calentita sopa de letras. Una noche de insomnio y juegos con mis hermanitos, la sorprendimos recortándolas de las hojas de un diario viejo. No nos importó. ¡Si estaba riquísima!